SENSACIÓN Y PERCEPCIÓN: EL SENTIDO DEL OLFATO

 



Sensación y Percepción: Sentido del Olfato 




Heidy Eileen Vera Chapeta 
Tania Mariana Peña Beltrán
Laura Valentina Cristancho Jaimes 
Maryory Deyanire Parada Vargas
Joseph Ferny Jesús Zuleta Pavón
Estudiantes



Psicología 
Segundo Semestre 
Procesos Psicológicos Básicos
Grupo B




Docente 
Maria Lizeth Guerrero Pedraza
PS.MG 



Universidad de Pamplona 
Fecha:13/06/2025 












Introducción a la Sensación y Percepción
 



La sensación (materia prima) es un proceso que se da mediante los sentidos. Estos son guiados por el inicio de un estímulo externo (luz, sonidos, temperaturas, etc), donde este, es captado por las células receptoras que se encuentran en cada órgano sensitivo.  Por ejemplo, la luz entra en nuestros ojos, o la temperatura que actúa sobre las terminaciones nerviosas de la piel. 
Las células receptoras se especializan en convertir la energía en señales nerviosas; este proceso se denomina transducción, ya que, al convertir un estímulo en señales eléctricas este facilita su entendimiento en el sistema nervioso. Cuando estas células detectan un estímulo, activan los canales y proteínas en su membrana plasmática, generando una corriente eléctrica que viaja por las fibras nerviosas.

Por otro lado, la percepción es el proceso mediante el cual interpretamos y entendemos la información que recibimos a partir de nuestros sentidos. 
Se tiene que entender que la interpretación de cada individuo no es automática ni objetiva, si no, que es subjetiva y está influenciada por nuestras experiencias previas, creencias, emociones y contexto. Un ejemplo de estos factores es la motivación, se entiende que es una necesidad inmediata demostrando solo lo que necesitamos o queremos en ese momento; o las creencias que tenemos ante nuestros códigos morales los cuales moldean como interpretamos lo que percibimos.


Introducción del Sentido del Olfato 



El sentido del olfato es vital para nuestra percepción del entorno, ya que permite a nuestro cerebro interpretar los olores. Este pertenece a los denominados sentidos químicos, ya que sus quimiorreceptores son estimulados por las moléculas en el aire (moléculas odoríferas) y moléculas en los alimentos (moléculas gustativas) facilitando la percepción de sustancias químicas mediante el sentido del olfato para denominar los olores. 



Los estímulos químicos son detectados por tres tipos de sistemas: 

Sistema Olfatorio posee la capacidad de percibir las moléculas odoríferas transportadas en el aire. Los seres humanos a diferencia de otros animales, tenemos el sentido del olfato menos desarrollado, pero no presenta limitaciones en distinguir los multiples olores ante nuestro entorno. Es claro que este influye en nuestro comportamiento social, emocional y de supervivencia, proporcionándonos información de nuestro entorno, alimentación, interactuación, entre otros aspectos.




Sistema Vomeronasal detecta feromonas que son sustancias químicas producidas por individuos de la misma especie, facilitando y ayudando en la comunicación reproductiva (atracción sexual), identificación social y preservación de la especie.

                                                             


Sistema Trigeminal es un mecanismo de defensa, es decir, activa las respuestas de protección para evitar o minimizar el riesgo de peligro en cada individuo, ya sea mediante sustancias químicas toxicas, agentes dañinos, sustancias nocivas del medio ambiente, entre otras. 






Sensación y Percepción del Sentido del Olfato 

  1. Sensación del Olfato es la detección inicial en la que las moléculas olorosas entran en contacto con las fosas nasales. Al inhalar estas moléculas ingresan a nuestra cavidad nasal y llegan a la mucosa olfativa, activando los receptores olfativos ubicados en las células sensoriales. Su detección es automática, es decir, no posee la necesidad de una interpretación consciente, simplemente el cerebro recibe la señal como una respuesta física a la presencia de un olor.

  2. Percepción del Olfato después de la sensación inicial, la información llega al cerebro donde se procesa en áreas específicas como la corteza olfativa y el sistema límbico que están vinculadas con las emociones y la memoria. Aquí el cerebro reconoce la identidad del olor y su interpretación ya sea en un contexto personal o emocional dependiendo de las experiencias vividas. Por ejemplo, los aromas pueden evocar recuerdos generando emociones de alegria, nostalgia o respuestas fisiológicas automáticas. 




Funciones del Sentido del Olfato 

El sentido del olfato cumple con funciones esenciales en nuestra vida cotidiana, como: la supervivencia, la memoria y las relaciones humanas. A continuación, mostraremos las principales funciones del sentido del olfato: 
  1. Detectar peligros: El sentido del olfato actúa como una alarma natural, ya que, podemos identificar olores de peligro como el humo, gas, alimentos en descomposición o sustancias químicas que nos permiten reaccionar a tiempo y evitar riesgos. 


  2. Estimulador de apetito: Los olores tienen influencia directa en nuestro apetito; al oler algo sabroso, directamente se activa el deseo de comer, produciendo saliva y los jugos gástricos. 
                                     

  3. Asociación de recuerdos y emociones: Este sentido está estrechamente conectado con nuestro sistema límbico el cual almacena nuestras emociones y memoria. Al percibir ciertos olores, estos evocan recuerdos relacionados con experiencias pasadas generando así una respuesta emocional ya sea, positiva o negativa. 

  4. Atracción personal: Los aromas también tienen un papel fundamental en la interacción social y emocional. Así que el olor corporal y los perfumes pueden influir en la simpatía.  
                                   


Órganos que componen el Sentido del Olfato

Cavidad Nasal 

La cavidad nasal es el espacio dentro de la nariz por donde circula el aire que ingerimos. Esta se divide en dos mitades por el tabique nasal y está cubierta por una mucosa que mantiene la húmeda y la protege de agentes externos. 

Posee tres funciones: 

  1. Filtrar el aire pata eliminar impurezas como bacterias, virus, entre otros.
  2. Humedece y calienta el aire antes de que este llegue a los pulmones.
  3. Contiene la mucosa olfativa, la cual nos permite detectar los olores.


Fosas Nasales 

Las fosas nasales son las aberturas externas de la nariz por donde entra y sale el aire. Posee dos características:

  1. Están recubiertas por vellos nasales que atrapan partículas dañinas.
  2. Contiene glándulas que producen moco, lo que ayuda a contener el polvo y microorganismos. 
Las fosas nasales conducen el aire hacia la cavidad nasal, donde este es filtrado antes de pasar a los pulmones o hacia la mucosa olfativa para la percepción de los olores.  


Bulbo Olfatorio 

El bulbo olfatorio es una estructura situada en la base del cerebro. justo encima de la cavidad nasal. Se encargado de procesar la información de los olores antes de enviarla a otras áreas cerebrales. Posee tres funciones principales: 

  1. Recibe señales de los receptores olfativos en la nariz. 
  2. Transforma las señales químicas de los olores en impulsos eléctricos. 
  3. Envía la información al cerebro para que podamos reconocer los olores. 
El bulbo olfatorio está estrechamente conectado con el sistema límbico, lo que explica por qué algunos olores pueden evocar recuerdos o emociones ya sean negativas o positivas. 


Hueso Etmoides 

El hueso etmoides es un hueso ligero y esponjoso ubicado en la base del cráneo. Este es importante en el olfato, ya que: 

  1. Contiene la lámina cribosa, que es una estructura con pequeños orificios por donde pasan los nervios olfatorios. 
  2. Separa la cavidad nasal del cerebro.
  3. Permite la transmisión de información olfativa desde la nariz hasta el cerebro. 
Sin el hueso etmoides, los nervios olfatorios no podrían comunicarse con el bulbo olfatorio, afectándonos en la percepción de los olores. 


Nervio Olfatorio

El nervio olfatorio es el encargado de llevar la información de los olores desde la nariz hasta el cerebro. Posee tres características principales: 

  1. Se compone de fibras nerviosas que atraviesan la lámina cribosa del etmoides. 
  2. Transporta señales desde la mucosa olfativa hasta el bulbo olfatorio. 
  3. Es uno de los pocos nervios que poseen la capacidad de regenerarse. 
Si este nervio se ve afectado por una lesión o enfermedad, el individuo puede perder el sentido del olfato, lo que se le denomina como anosmia. 


Membrana Olfatoria 

La membrana olfatoria es una estructura del sistema nervioso ubicada en la parte superior de la cavidad nasal. 
Es una capa delgada de tejido que contiene las células receptoras del olfato, conocidas como neuronas sensoriales olfatorias, las cuales son responsables de detectar las moléculas odoríferas presentes en el aire que respiramos.


Transducción de las Señales Olfatorias 

Cuando inhalamos, las moléculas de olor presentes en el aire interactúan con los receptores especializados en nuestra nariz. Este proceso se conoce como transducción de señales olfatorias, ya que permite que el cerebro interprete los diferentes aromas y olores, dando así una respuesta adecuada. Se describen cinco pasos principales en este proceso: 

  1.  Las moléculas de olor entran en las fosas nasales y alcanzan la mucosa olfatoria, permitiendo que estas interactúen con los receptores olfatorios. 
  2. Los receptores olfatorios detectan las moléculas de olor, iniciando una respuesta en la célula olfatoria.
  3. Se genera una señal eléctrica, ya que, en la interacción que realizan las moléculas de olor y los receptores, se activa la transducción intracelular que genera una señal eléctrica. 
  4. La señal viaja al cerebro mediante los axones de las células receptoras hacia el bulbo olfatorio. Desde aquí la información se trasmite a otras áreas del cerebro. 
  5. Finalmente, el cerebro interpreta los impulsos eléctricos recibidos, permitiendo reconocer y distinguir los olores percibidos de nuestro entorno. 


Aromas característicos que despiertan el Sentido del Olfato 





Factores que afectan la percepción del Sentido del Olfato 

Adaptación: La exposición a olores muy fuertes de forma continua puede disminuir nuestra sensibilidad tras una exposición prolongada. Por ejemplo, en el momento en el que entramos a una panadería, al principio el aroma es fuerte y agradable, pero al paso del tiempo, este se deja de percibir con la misma intensidad.



Edad: La capacidad del olor puede disminuir dependiendo la edad de la persona, este proceso es conocido como prebiosmia. La pérdida de este puede ser gradual y desapercibida, es decir, las células sensoriales responsables se regeneran poco eficientes influyendo en las funciones cerebrales relacionadas con la identificación y procesamiento de olores deteriorados. 



Salud: Las condiciones médicas (resfriados, o enfermedades como el COVID 19) pueden afectar significativamente el sentido del olfato. Además, enfermedades neurodegenerativas pueden afectar las vías olfativas desde las etapas tempranas, siendo estos los primeros síntomas presentes. 



Genetica: Nuestra información genética presenta variaciones que afectan la cantidad y el tipo de receptores olfativos. Por ejemplo, algunas personas no pueden detectar el olor presente en el sudor, mientras que otras lo perciben como dulce o desagradable. Además, la genética también influye en la sensibilidad de ciertos olores presentes en alimentos o perfumes, lo cual puede explicar diferencias culturales o individuales en la preferencia por ciertos aromas.

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Trastornos del Sentido del Olfato

El olfato puede alterarse por diversas causas como infecciones respiratorias, traumatismos craneales, enfermedades neurológicas o incluso por efectos secundarios de medicamentos.

Anosmia 
Es la pérdida total del sentido del olfato. Quien la padece no puede detectar ningún olor, lo que puede afectar el gusto, el apetito y el bienestar emocional.


Hiposmia 
Se refiere a una disminución parcial de la capacidad olfativa. La persona puede percibir olores, pero con menor intensidad o solo algunos
 

Parosmia 
Es una distorsión de olores familiares. Por ejemplo, algo que normalmente huele bien, como el pan, puede parecer desagradable o tener un olor diferente.


Fantosmia 
Es la percepción de olores que no existen. La persona huele algo sin que haya una fuente real. Suele estar relacionada con infecciones virales, migrañas o problemas neurológicos.




Conclusión 

La sensación y percepción del sentido del olfato nos ayuda en la interpretación de los multiples olores que percibimos día a día en nuestro entorno. La interacción de moléculas odoríferas a través de las estructuras anatómicas que componen este sistema permite no solo reconocer, si no, también entender como este influye en nuestras emociones, memorias, comportamiento y experiencias vividas. 


Video 

https://youtu.be/-kqA6_mVH6Y?si=s9GLoKdUxixpuEIe


Actividad Práctica

https://www.educaplay.com/learning-resources/24304541-busqueda_de_palabras_olfato_y_sensaciones.html


Cuestionario

¿Cuál de las siguientes afirmaciones describe mejor la transducción en el sentido del olfato?
a) Es el proceso mediante el cual las moléculas odoríferas entran en contacto con las células receptoras en la mucosa olfativa, generando una señal eléctrica que viaja por el cerebro.
b) Es el proceso de interpretar los olores en la corteza cerebral. 
c) Es la eliminación de las partículas dañinas del aire en las fosas nasales. 
d) Es la producción de moco en las glándulas nasales para atrapar los olores. 

¿Qué estructura se encarga de transformar las señales químicas de los olores en impulsos eléctricos?
a) La mucosa olfativa.
b) El bulbo olfatorio. 
c) El nervio olfatorio. 
d) La lámina cribosa. 

¿Cuál de las funciones NO pertenece a la cavidad nasal?
a) Filtrar el aire para eliminar las impurezas. 
b) Humedecer y calentar el aire antes de que este sea ingerido a los pulmones.
c) Detectar los olores mediante la mucosa olfativa.
d) Producción de moléculas odoríferas. 

¿Cuál es la función del sistema trigeminal en la relación con el sentido del olfato?
a) Detectar moléculas odoríferas.
b) Facilitar la percepción de feromonas.
c) Actuar como mecanismo de defensa.
d) Procesar los olores percibidos.

¿En qué parte del cerebro se realiza la interpretación de los olores con los recuerdos y emociones? 
a) Cerebelo
b) Tálamo
c) Sistema límbico y corteza olfativa 
d) Hipocampo 


Glosario 

  1. Sensación: Se considera como una impresión que percibe un ser vivo cuando cada uno de sus órganos receptores son estimulados.
  2. Percepción: Es la sensación interior que resulta de una impresión material producida en los sentidos corporales.
  3. Estímulo: Agente físico, químico o mecánico que desencadena una reacción funcional en un organismo.
  4. Receptores: Son proteínas especializadas en la detección de señales químicas, físicas o eléctricas, transformando estas señales en respuestas biológicas.
  5. Órganos: Son una unidad formada a partir de la asociación de diversos tejidos, los cuales se encuentran insertados en un organismo multicelular. 
  6. Señales nerviosas: Son impulsos eléctricos que se trasmiten a través de las neuronas en el sistema nervioso. 
  7. Señales eléctricas: Son impulsos de cargas eléctricas, conocidas como potencias de acción, que viajan mediante las células nerviosas, permitiendo el intercambio de información.
  8. Fibras nerviosas: Son prolongaciones largas y delgadas de las neuronas las cuales se encargan impulsos eléctricos, ya que permite la comunicación entre el cerebro, la médula espinal y el resto del cuerpo. 
  9. Sentidos químicos: Son aquellos que detectan sustancias químicas en el ambiente y las transforman en señales nerviosas que el cerebro puede interpretar. Los principales sentidos químicos son el gusto y el olfato.
  10. Sistema límbico: Es un conjunto de estructuras cerebrales las cuales controlan funciones como: emociones, memoria, conductas instintivas y reacciones fisiológicas ante estímulos. 




REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 

Real, M. Á. (2003). El sentido del olfato: el gran desconocido. Encuentros en la Biología, (88), 5-7.
Sánchez Márquez, N. I. (2019). Sensación Y Percepción: Una Revisión Conceptual.
Real, M. Ángeles. (2003). El Sentido Del Olfato: El gran Desconocido. Encuentros En La Biología, (88),5–7.
López-Mascaraque, L. (2019). ¿Qué Sabemos Del Olfato?
Alonso, J. R., & Mascaraque, L. L. (2017). El Olfato. Los Libros De La Catarata.
Guyton, A. C., & Hall, J. E. (2006). Los Sentidos Químicos: Gusto Y Olfato. En Tratado De Fisiología Médica (11ª Ed., Pp. 663-670). Elsevier.
Martínez-García, F. (2011). Bases neurobiológicas de la percepción olfativa. Revista Española de Anatomía Patológica, 44(3), 115–122.

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